ENVASADO

BOLSAS DE ENVASADO
El mercado ofrece una variedad de bolsas cada vez mayor, hechas con plásticos cuya calidad ha ido en aumento y que pueden ser más o menos resistentes según las necesidades de uso.
Las bolsas se clasifican dependiendo de la aplicación a la que estén destinadas:
 

Bolsas de conservación
Como su nombre indica, sirven para guardar alimentos a temperatura ambiente en refrigeración y en congelación (según las características del producto). Estas bolsas pueden garantizar un frío de -40º C y la conservación por un período de tiempo normalmente no superior a 6 meses.
Existen bolsas de conservación con distintos grosores (se miden en micras); se utiliza uno u otro dependiendo del producto que se deba envasar.
 

Bolsas de cocción
Estas bolsas soportan la temperatura de cocción en cualquier recipiente o máquina que esté en contacto con agua o un medio húmedo: hornos de vapor, termos de cocción, hornos mixtos o baños maría. Lo importante es que permitan mantener una temperatura constante y durante un tiempo determinado, el previsto para la cocción del alimento.Las bolsas de cocción han evolucionado de forma considerable en los últimos tiempos. En la actualidad, existen bolsas en el mercado que pueden soportar desde temperaturas de ultracongelación hasta temperaturas de esterilización, en un abanico que va de -40° C hasta 121° C. Además, los plásticos con los que ahora se fabrican son mucho más transparentes que antes, lo que permite ver y controlar mejor el producto.
 

Bolsas retráctiles
Al igual que las anteriores son resistentes al frío y al calor. Se utilizan para la cocción y la conservación (existen de los dos tipos) de productos que necesiten quedar bien sujetos.Para el retractilado, tras envasar el producto, la bolsa se sumerge en agua a 95° C durante 3 segundos; de esta manera se retrae uniformemente  alrededor del producto, como una segunda piel. 
 

Su utilización se aconseja:
- Para alimentos que producen exudados (carnes, asados, etc.).
- Para mantener la forma de un producto después de la cocción.
- Para envasar un alimento ya cocido con el fin de que quede bien definido y se vea mínimamente el plástico (embutidos).
En cualquier caso, es necesario tener cuidado al envasar productos con puntas o cantos punzantes que podrían pinchar la bolsa.
La comercialización al detalle de bolsas retráctiles de cocción no está muy extendida, ya que por el momento están dirigidas sobre todo a la gran industria; en caso de no poder disponer de ellas se pueden utilizar bolsas retráctiles de conservación, que soportan una cocción suave.
 

Todas las bolsas deben cumplir con la normativa vigente. Ello implica que, en cualquiera de las fases o aplicaciones durante su uso (cocción, enfriamiento, conservación y retractilado), no pueden desprender ninguna parte de sus componentes ni dar sabor u olor al producto; requieren además una buena impermeabilización (alta barrera) al vapor de agua y, sobre todo, a los gases.Es importante antes de comprar las bolsas asesorarse solicitando al fabricante la ficha técnica y haciendo algunas pruebas para asegurarse de que nos proporcionan una buena solución a lo que buscamos, puesto que un mismo tipo de plástico o de bolsa se presenta en distintas calidades y grosores.
Cada vez es mayor la variedad, calidad y diversidad de aplicaciones de las bolsas,como consecuencia del incremento de la demanda de este tipo de envase por parte de la industria alimentaria y también de la restauración.